Skip to content

Bajar De Peso Está Entre Tus Propósitos De Año Nuevo? No Cometas Este Principal Error!

Ya es inicio de año, y con ello se viene un montón de propósitos y metas por cumplir para cada mes, y no faltan sin duda, (y de los primeros en la lista) el iniciar hábitos saludables, entre ellos: dejar de fumar, adelgazar o bajar de peso, comer de manera más nutritiva, etc.

Además, comienza un montón de bombardeos en las redes sociales de consejos, tips, planes nutricionales, rutinas de ejercicio y dietas – la de lechuga, que de desintoxicación, del jugo verde, de la piña, de 1200 calorías, de 1500 calorías, la vegana, la vegetariana, que alimentación por grupo sanguíneo, que la alcalina – en fin… algunas algo lógicas, otras sólo modas y sin datos científicos que las sustente.

Esto no está nada mal, si lo que deseas es prevenir enfermedades ligadas a malos hábitos saludables. Pero existe un problema principal a la hora de enfocarse en querer bajar de peso y/o adelgazar, y es…

El propio hecho de “hacer dieta”

No es personal, ya que en muchas ocasiones se tiene la mejor de las intenciones (y la voluntad)…

Pero déjame explicar a qué me refiero con que, paradójicamente esté mal el querer bajar de peso con hacer dieta, y el por qué deberías de evitar caer en esta trampa temporal, que realmente no tiene nada de saludable y que además acabarás quizá con unos kilos de más, cuando decidas terminar con esta tendencia de las dietas, cuando muy probablemente veas que te estancas u otras sensaciones peores. Al final te daré un par de consejos que te ayudarán a evitar esto.

Básicamente dos puntos importantes que se han demostrado en múltiples estudios sobre el control del peso es que:

Todas las “dietas” funcionan y 2° todas las dietas fracasan….

¿A qué me refiero? Primero te explico cómo se trata el problema del sobrepeso en muchos casos:

Académicamente, se nos enseña que como estrategia inicial para manejar esos kilos de más, debemos tener en cuenta un patrón característico … como si fuera en realidad tan simple manejar el sobrepeso así:

Así, una “buena dieta” debe incluir menos cantidad de calorías que las que necesitarías para mantener el mismo peso (lo que se conoce como Gasto Energético Total, dígase Metabolismo). A manera de cálculo (como si el organismo fuera tan simple como una calculadora), esto consiste en quitar del total de calorías que deberías consumir para mantenerte, entre 500 incluso en algunos pacientes hasta 1000 calorías, diarias. Pero vamos…Sí se puede!

Al iniciar con este «cálculo» y empezar la dieta con toda la actitud, (al ser restrictiva en la cantidad de calorías que se “permiten” consumir), se comienza la pérdida de peso esperada y de manera constante, y claro todos felices y contentos, incluso hasta en 6 meses (semana 24). Esto es el efecto que tienen las dietas en el corto plazo, pero fallan en el largo plazo, por lo que explico más adelante.

 

En este punto se pierden tanto grasa como el peso propiamente. En teoría, deberías seguir bajando de peso hasta que consigas el peso ideal (cosa que en ciertas personas si es posible porque no tienen mucho peso qué perder o por otros factores). Sin embargo, pasado este tiempo aproximado, se establece una meseta en la cual para muchas personas ya NO es posible bajar de peso, sin importar lo que hagan. ¿A quién le echamos la culpa?

Pero qué pasa cuando se restringe de esta manera súbita tal cantidad de calorías ingeridas?

Sorpresa, tu metabolismo también descenderá, y el problema no para ahí: aparte de experimentar ese estancamiento, que crea un sentimiento de frustración, ira, tristeza, indiferencia “por no poder bajar”, se experimentan una serie de síntomas muy incómodos: una sensación persistente de frío y/o la imposibilidad de poder calentarse aún estando “muy arropado“, el ritmo cardiaco y la presión sanguínea disminuyen, se presenta una marcada inhabilidad para concentrarte o irritabilidad, una fatiga excesiva…ah! y un apetito intenso, y deseos por comer, que casi siempre te llevará a….. Adivinaste! A comer en exceso, sin control, que te generará un efecto rebote intensísimo, en el que obviamente ganarás más peso del que tenías al iniciar.

En otras palabras el metabolismo cayó por los suelos, y esto es “sólo” un intento de tu cuerpo por mantenerse VIVO. Qué inteligente! Dicho de otro modo, el organismo comienza a detectar que existen focos rojos, es una alarma, casi casi como un proceso de semi-inanición (cero comida), así que esto es ir en CONTRA de tu biología.

Para que quede un poco más claro: imaginemos que una persona consume normalmente 2000 calorías por día. Si su peso se mantiene igual, entonces es porque el metabolismo está quemando 2000 calorías también. Pero supongamos que ahora le baja y consume 1000 calorías. Si sigue quemando esas 2000, en teoría llegaría un punto en el que se quemarían todos sus depósitos de grasa, luego músculo, y al final moriría. ¿Por qué querría su cuerpo llegar a ese grado? Así que en un intento por sobrevivir, su organismo hará que también descienda esa quema de calorías de 2000 a 1000 calorías para restaurar ese equilibrio u homeostasis. Y entonces: imposibilidad para bajar de peso más toda la complejidad de síntomas que comentamos.

Lo curioso es, que estos son datos, que ya se vienen conociendo desde hace cerca de 100 años, en el “estudio biométrico del metabolismo basal en varones” hecho en 1917-1918 en el Carnegie Institution of Washington, donde demostraron que el gasto energético total (es decir, tu horno quema grasa) desciende hasta un 30-40% al disminuir la cantidad de comida!!

Entonces, ¿por qué los seguimos usando en la actualidad? ¿Por qué seguimos pretendiendo que el organismo es sólo cálculos y que no descenderá su tasa metabólica basal (quema de calorías) a pesar de tan pocas calorías que le demos??? ¿Por qué seguimos adoptando la idea de: “coma todo con moderación y haga más ejercicio”?

Bueno, pero entonces qué estrategias podemos seguir para no caer en el vicio de las dietas, y evitar todo lo que conlleva como: contar numeritos o bolitas o “porciones”, o comer por colores y puntos?

Aquí te daré un par de consejos que deberían de ser una mejor alternativa a las dietas que como vimos, no tienen nada de saludable. Deberías de aplicarlos y más si es que ya has tenido una carrera larga en vario tiempo haciendo dieta tras dieta.

Consejo Para Evitar Las Dietas #1 – Aumenta tu consumo de grasas saludables

Como lo he mencionado en algunos posts, el hecho de disminuir las grasas de la alimentación porque son “terriblemente” más densas (energéticamente hablando), genera que indudablemente bajes de peso, para finalmente hacer que tu cuerpo se defienda. Sí o sí.

Pero si las grasas tienen ese poder calórico inherente… entonces ¿por qué no mejor lo aprovechamos? Al aumentar el consumo de grasas saludables en la alimentación, hace que el cuerpo comience a detectar Calorías, («hay comida y en abundancia! Si!!»), por lo que no generaremos este foco rojo, y además las grasas mantienen el apetito controlado por mayor tiempo, porque necesitan más tiempo para metabolizarse (no por nada tenemos ese gran reservorio de bilis llamada vesícula), mantienen mejor controlado el azúcar en la sangre por lo que se disminuye la secreción de insulina, y así comerás menos durante el día de manera casi desapercibida y lo mejor, SIN PASAR HAMBRE y sin “contar calorías”.

 

Consejo Para Evitar Las Dietas #2 – Evita por otro lado el famoso cardio excesivo / ejercicio excesivo

Si, lo leíste bien. Siempre se ha insistido en comer menos y gastar más energía por medio del ejercicio intenso. Pero en una persona que tiene una larga historia de alimentación inadecuada más dietas para reponer esto, es la receta perfecta para causarle estragos a su metabolismo.

Es importante el hacer ejercicio sobre todo por sus efectos sobre el aparato cardiovascular, mejora la presión arterial, disminuye el colesterol y los triglicéridos, mejora la densidad de huesos, y músculos, disminuye la resistencia a la insulina, entre muchos otros… así pues son muy amplios sus beneficios.

Pero para la disminución del peso sigue habiendo controversia. Pues varios estudios han llegado a concluir si realmente estamos más obesos como sociedad por el “sedentarismo”, o por otras causas aparte. Uno muy particular fue el que demostró el investigador Herman Pontzer quien estudió a una sociedad “Los Hadza en Tanzania”, que remedan lo que hacían nuestros ancestros: ir a cazar y recolectar su comida, caminando incluso 15 a 20 millas (hasta 32 km) por día.

Con base en esto, se podría pensar que ellos tendrían un gasto energético total mucho mayor (quema de calorías) que una persona que está todo el día en la oficina. Sin embargo, los resultados son sorprendentes: Descubrieron que a pesar de tanta actividad física, el número de calorías que los Hadza quemaban por día era indistinguible de aquellos individuos que habitan en otros países desarrollados, a saber en Europa y países de Norteamérica.

La razón es: la compensación que hace el organismo, nuevamente…

No quiero decir que debas dejar de hacer ejercicio, sino simplemente para la disminución de peso creo que se tiene sobrevalorado su efecto.

 

Consejo Para Evitar Las Dietas #3 – Acopla el ayuno intermitente a tu régimen actual

Ya puedo escuchar a muchos colegas con la cara de escepticismo total. El ayuno intermitente es la contraparte del proceso de semi-inanición que generan las dietas. Esto es, el ayuno acoplado de manera intermitente, genera ciertos cambios, en su mayoría bien tolerados y muy positivos:

  • Tiene la capacidad de aumentar el metabolismo aún dentro de las primeras 72 hrs que no hubiera alimento alguno, caso contrario que hacen las dietas (te lo bajan), todo es por la secreción de otras hormonas contrarreguladoras.
  • Disminuye las ansias por comida. Las dietas te lo aumentan
  • Te genera un mayor enfoque, concentración e incluso vitalidad.
  • Preserva masa muscular, al contrario de lo que se cree, a diferencia de las dietas que sólo generan fatiga por perder este preciado músculo.

 

Así que ya lo sabes, si quieres seguir perdiendo kilos extras y de manera constante y predecible, el primer paso que debes de dar es quitarte la idea de ponerte a dieta, algo que va en contra de nuestro propio organismo.

Si por otro lado, te gustaría comenzar a adoptar una manera distinta e ir a favor de tu biología, para perder peso saludablemente, descárgate mi guía Gratuita para tí en el cuadro de abajo, de recetas Quema grasa que yo mismo uso con mis pacientes, que te ayudarán a mejorar tu capacidad metabólica.

No olvides compartirlo si conoces a alguien que puede beneficiarse de esta información.

Por tu salud,

Dr. Sergio Castorena

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *